Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario / Seventh Sunday in Ordinary Time
“Cristo, al revelar el amor-misericordia de Dios, exigía al mismo tiempo a los hombres que a su vez se dejasen guiar en su vida por el amor y la misericordia.” (San Juan Pablo II)
“El enemigo es alguien a quien debo amar. En el corazón de Dios no hay enemigos, Dios tiene hijos. Nosotros levantamos muros, construimos barreras y clasificamos a las personas. Dios tiene hijos.” (Papa Francisco)
“En el Sermón de la Montaña, el Señor recuerda el precepto: ‘No matarás’ (Mt 5,21), y añade el rechazo absoluto de la ira, del odio y de la venganza. Más aún, Cristo exige a sus discípulos presentar la otra mejilla, amar a los enemigos (Mt 5:22-39; 5:44).” (Catecismo de la Iglesia Católica, # 2262)
“Christ, by revealing God's love-mercy, at the same time demanded that men in turn allow themselves to be guided in their lives by love and mercy.” (St. John Paul II)
“The enemy is someone I must love. In the heart of God there are no enemies, God has children. We build walls, build barriers, and classify people. God has children.” (Pope Francis)
“In the Sermon on the Mount, the Lord recalls the commandment, ‘You shall not kill,’ (Mt 5:21) and adds to it the proscription of anger, hatred, and vengeance. Going further, Christ asks his disciples to turn the other cheek, to love their enemies (Mt 5:22- 39; 5:44).” (Catechism of the Catholic Church, # 2262)